El bloque de la UCR presentó otro curioso proyecto, por el cual le solicita a la Auditoría de la Provincia, que envíe informes parciales y solo de los gastos del Concejo Deliberante en los periodos 2015, 2016, 2017 y 2018, lo curioso es justamente haber realizó ese planteo.

Resulta casi inexplicable el pedido de informe de la bancada Radical, considerando que la Auditoría General de la Provincia cumple el rol de controlar los estados contables y procedimientos de las administraciones municipales, para luego brindar informes a los Concejos Deliberantes al respecto de cada Municipio.

Lo curioso del pedido de informe de la bancada radical, es que su planteo parece hecho a propósito para que no pueda ser contestado, ya que la Auditoría no podrá auditar solo las cuentas del Concejo Deliberante, porque esta institución no posee un área contable propia, es decir no posee autonomía financiera, por lo tanto la administración o el envío de los fondos del Concejo, se produce a través de contaduría del Departamento Ejecutivo Municipal.

Con este planteo la UCR comete herrores que viene repitiendo desde hace varios años y que resultan tan curiosos como las irregularidades que ellos mismos cuestionan. El hecho más grave pasa por no saber controlar o no haber aprendido a pedir informes sobre el estado de la administración pública, cómo exigir la presentación de una Cuenta General o la existencia de un Tribunal de Cuentas, sin antes haber legislado y creado un régimen de Contabilidad Municipal propio, que establezca parámetros, para la administración de un Municipio autónomo. Sin eso ningún organismo podrá evaluar con certeza la complejidad de la administración de un ejercicio fiscal, ni un Concejo Deliberante ni un Tribunal de Cuentas.

Otras deudas pendiente de la Bancada Radical que basan su trabajo en intentar ser los controladores de la cosa publica, es que tampoco legislaron para crear un régimen de contrataciones Municipales propio, o un marco de Procedimientos Administrativos que den claridad a sus dudas frente a tantos cuestionamientos. Herramientas más que indispensables a la hora de exigir transparencia y calidad institucional. Varias materias que quedaran pendientes y mucho tiempo perdido sin propuestas que resuelvan temas estructurales.