Aún persiste el máximo hermetismo dentro de las fuerzas de seguridad que participaron en el operativo, por el cual se pudo desbaratar una banda polirubro, dedicada al contrabando de estupefacientes, secuestros extorsivos y también a mejicaneaba la droga de otras organizaciones delictivas, para su posterior comercialización.

La causa tomó relevancia a nivel nacional, luego de que el pasado 18 de Mayo el juez federal de Orán Gustavo Montoya y el fiscal José Luis Bruno, ordenaron un allanamiento dentro del Regimiento de Monte 28 de la ciudad de Tartagal, el que realizó en la casa 12 del Cuartel B del Barrio Militar y que pertenecía a un Cabo Primero de esa fuerza.

El propietario de esa vivienda, había sido detenido días atrás, en una estación de servicio de la localidad de Pichanal, cuando se lo buscaba intensamente, cómo participe del secuestró, de un joven de 28 años, familiar de un contrabandista de renombre en la frontera caliente de Orán.

La justicia federal ordenó las escuchas telefónicas de los integrantes de la banda de secuestradores, luego de que la víctima, que sufrió la privación ilegítima de su libertad, realizará la denuncia policial, poco después de haber sido liberado por sus captores, quienes lo dejaron ir, al momento de comprobar que se habían equivocado y no se harian del botín de droga, el cual ellos creían, estaba en poder del hermano de quién habían raptado.

la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales de Orán, detuvo a 5 personas en total, entre ellos al Cabo 1ro, quién operaba junto a su novia y otros 3 delincuentes. Si bien el hermetismo es extremo dentro de las fuerzas, Tartagaaladia.com accedió a una fuente judicial la que asegura que el militar involucrado, respondería al nombre de Cristian Berón.