Se cumple el segundo día del corte de ruta, a la altura del puente internacional que une Argentina con Bolivia y hasta el momento no hubo respuestas de los gobiernos nacional ni provincial, lo único latente es el riesgo de represión inminente a los manifestantes.

La situación empieza a tornarse exasperante, entre los 500 desocupados que tomaron la medida de cortar el paso vehicular fronterizo, para hacer escuchar su reclamo ante las autoridades del gobierno Argentino. Los voceros Mario Rearte y Alejandro Quiroz tuvieron comunicación con el Ministro de Gobierno Provincial Marcelo López Arias, pero hasta el momento solo fueron charlas informativas, ya que no uno avances con ese funcionario.

Los manifestantes continúan a la espera de una respuesta por parte del Ministro del Interior del gobierno nacional, a quien le enviaron un petitorio con los puntos del reclamo, entre los que se destacan, las inversiones del Ramal C-15 (Plan Belgrano), Gasoducto del Nea, e inversiones petroleras en materia de exploración y explotación.

Hasta aqui la única señal de nación fue el envío de las tropas de Gendarmería, con todo el equipo anti disturbios, en clara señal de que si los desocupados no deponen su actitud, el desalojo por la fuerza, será inevitable.

Al cumplirse el segundo día de la medida de fuerza, los ánimos están al rojo vivo en la localidad Pociteña y esto ocasionó duros cruces entre los manifestantes y los camioneros, que se ven impedidos de trasladar los productos desde una frontera a otra y hasta amenazaron con no permitir que mañana ningún vehículo cruce el puente Internacional, en razón de que los protestantes habían flexibilizado la medida, autorizando el paso para el traslado de enfermos en vehículos chicos.