Hace algunos días conocíamos la decisión de Daniel «El Cordobés» Ferreyra, de aceptar el pedido que le hicieron los vecinos de Santa Victoria Este, para que se presente como Pre candidato a Intendente de ese municipio, hasta ahí todo parecía estar normal, pero un día después de que el Cordobés diera el sí y empezara a divulgarse la noticia por todo el pueblo. El intendente Moisés Balderrama enterado de la repercusión que tuvo la, exploto de furia y de inmediato redacto la nota despidiendo al Cordobes de su trabajo como Secretario de Deportes Municipal.

Esa decisión arrebatada y casi vengativa de Moisés, talvez lo muestra en su justa dimensión, sobre como su actúa y como a gobernado el pueblo de Victoria en los 12 años que le tocó estar al frente. Esas actitudes fueron siempre tan evidentes, que esta última generó el repudio de cientos de pobladores, entre criollos y originarios, que decidieron presentarse espontáneamente en el domicilio de Ferreyra, para darle su apoyo a él y su familia, por haber perdido su trabajo luego de aceptar la candidatura en las elecciones de este año.

La reacción de los habitantes del pueblo, responde a un fenómeno social que se viene decantando de mano de la política, la realidad indica que la figura de los llamados «Caudillos» de Santa Victoria Este, está tan devaluada, al punto que si las elecciones fueran hoy la gente no los votaría a ninguno de ellos y en ese animo de rechazo, caen tanto el actual intendente Moisés Balderrama, el Dip Cata Rodríguez y hasta el eterno Senador Provincial Mashur Lapad. Todos estos en su momento, representaron la esperanza de las familias de esa localidad, pero con el tiempo se fueron ganando el rechazo más enérgico de sus habitantes.

En todo ese contexto de desilusiones y ante la falta de un referente que inspire confianza y que pueda imponerse como un nuevo líder, emergió la figura del Cordobes, un hombre que se arraigo a esa tierra desde hace 20 años, formo su familia y trabajo por el deporte con el propósito de darle a los niños y jóvenes de ese lugar, una actividad saludable, que los mantenga a salvo de los malos hábitos de la calle y sea una barrera para las adicciones que amenazaban con instalarse en ese lugar.

Todavía faltan algunos meses para la campaña y el destino de Santa Victoria, depende solo de sus pobladores. El Cordobés está listo, tiene ganas de hacer más cosas, habla de soñar con vivir en un lugar mejor y hacer que se cumplan esos sueños, habla de hacer obras para generar trabajo, habla de que vivir en Victoria no sea un sentimiento de resignación sino un orgullo de ser feliz en la tierra de uno, confía en la unión entre originarios y criollos, porque para cambiar las cosas tienen que estar todos, sueña con la vuelta de Cristina y la Gobernación del Oso, sueña con ser intendente, aunque lo persigan y aunque lo amenacen, el asegura que con el apoyo de sus vecino no tendrá miedo a nada.