En el pueblo de Santa Victoria Este, uno de los lugares más castigados de Salta, por la furia de la naturaleza y el olvido de los gobiernos local y provincial, que condenaron a cientos de sus habitantes a vivir en la pobreza extrema, moviéndose de un lugar a otro para escapar de la inundación y la amenaza constante del Pilcomayo, que amenaza con desaparecer a todo el pueblo, ante la falta de obras de contención, que calmen el miedo que se renueva con cada lluvia. Pero sus pobladores, fueron reinventándose en medio de la tragedia, supieron empezar de cero y ahora tienen la esperanza que se puede salir adelante y vivir mejor, esa confianza la depositan en «El Cordobés Ferreyra», la esperanza de Santa Victoria.

Todos recuerdan el desborde del Pilcomayo en Enero del año pasado, cuando el río arrasó con varios puestos y parajes a su paso, llevándose todo lo que tenían los Miles de habitantes entre criollos y originarios, víctimas de la inundación, un daño ocasionado por el olvido durante décadas de gobiernos Provinciales, al que la naturaleza solo lo puso en evidencia, con una catástrofe que pudo ser evitada, pero no se lo hizo y lejos de reparar el daño a los cientos de evacuados, el gobierno cayo en uno de los peores actos de humillación, arrojando alimentos desde un helicóptero.

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Victoria es un pueblo que parece condenado por la mala suerte de los gobernantes que le tocó, Bruno, o Mooises, ambos dejaron mucho que desear, sospechados y denunciados por todo tipo de irregularidades cometidas con la plata del municipio, administraron un presupuesto de 140 millones de pesos, más que suficiente, para que en Victoria haya luz en las casas, alumbrado público en las calles, agua potable y redes de cloaca.

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Esta localidades se encuentra entre las más pobre de Argentina, posee los índices más duros de desnutrición e indigencia, un lugar completamente inaccesible e intransitable en los días de lluvia, donde no existe siquiera, una calle pavimentada, otra de las cientos de promesas incumplidas por «Moisés» su actual intendente, que lleva 12 años al frente del pueblo.

Hoy parece surgir una luz de esperanza entre sus pobladores, quienes se auto convocan a diario, recorriendo decenas de kilómetros para llegar hasta la casa del «Cordobés», el hombre que parece estar destinado a intentar cambiar la realidad de ese lugar, un hombre de trabajo, un vecino dedicado a organizar competencias deportivas, para alejar a los jóvenes del óseo y el flagelo de las adicciones. El Cordobés, habla de la vuelta Cristina a la Presidencia y la Gobernación de Leavy, es que el «Oso» lo bendijo como su intendente para Santa Victoria y parece ser una gran elección, porque Daniel Ferreyra, como es su nombre, es querido entre criollos y originarios, es un hombre sencillo, cultor de las simples cosas, de esos personajes que cuando lo conoces, seguro lo elijes como uno de tus amigos.