Las familias de la vecina localidad de Gral. Enrique Mosconi, se vieron horrorizadas cuando supieron lo que paso el día Martes 25 en plena navidad y de lo que tomamos conocimiento a través del periodista Pablo Ferreyra del medio MTC Noticias, de esa localidad.

Ese día los frentistas de la calle Bs As alertaron a los medios de comunicación y la policía, que en frente de sus casas, habían tres montículos de escombros que fueron dejados ahí para rellenar esa calle, la que resulta intransitable por la cantidad de pozos y el desnivel hacia ambas veredas.

En principio todos estaban contentos y agradecidos a la gestión del Intendente Isidro Ruarte, por ocuparse de los problemas de la gente y solucionarlo como se debe, pero de pronto algo llamo la atención de entre los escombros y cuando los curiosos se acercaron para ver, descubrieron que se trataba de huesos humanos, exactamente, parte del maxilar de una persona aparentemente joven, que yacía entre los pedazos de cemento, azulejos, restos de velas y flores marchitas, entonces entendieron que aquellas montañas de escombros, habían sido tumbas removidas del cementerio.

El pánico inundó las calles de «Moscú» como la llaman a esa localidad los adolecentes y de inmediato los más asustados, se trasladaron hasta el cementerio local, para averiguar si sabían algo de las tres tumbas y fue ahí cuando corroboraron que por orden del municipio, «habrían determinado destruir las construcciones de cemento y depositarlas en la calle para usarlas como relleno».

Ferreyra, indico a través de una nota telefónica en el Programa Sintonía Fina Radio, que el accionar de las fuerzas de seguridad, fue en principio muy especulativo, pero al ver el maxilar humano en frente de ellos, se quedaron petrificados y solo atinaron a decir que investigarán lo sucedido.

El municipio por su parte no se pronunció al respecto para dar las explicaciones del caso y los vecinos exigen una respuesta, ante tan macabro hecho. Trascendió que ciento de personas visitan a diario el cementerio desde lo sucedido, para asegurarse que los restos de sus familiares que descansan ahí, no tengan el mismo destino al de los tres desdichados que terminaron despedazados para ser usados de relleno en la vía pública.